Historia

La Revista Argentina de Radiología (RAR) es el órgano de difusión de la Sociedad Argentina de Radiología (SAR) y tiene como misión la publicación y difusión de las investigaciones científicas de los radiólogos argentinos y extranjeros. Intenta ser un aporte para la literatura de habla hispana yun medio de intercambio con las sociedades hispanoamericanas. “El propósito fundamental de la RAR es dar visibilidad a la producción científica de los radiólogos argentinos e hispanoamericanos. Este ha sido el camino elegido por nuestro grupo editorial desde 2005 y, como fruto del esfuerzo conjunto, la RAR ya se encuentra incorporada a prestigiosas bases de datos nacionales e internacionales, como Latindex, Lilacs, Núcleo Básico de Revistas del CONICET, Scielo Argentina, Redalyc, Scopus y ScienceDirect. Sin embargo, no caben dudas que, la mayor base de datos del mundo es Medline (un índice que pertenece a la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos)”. Bajo esta premisa, el nuevo gran objetivo de los integrantes del Comité de Redacción de la RAR es lograr que nuestra publicación se encuentre indexada a Medline. Ahora bien, ¿cómo llega la RAR a semejante oportunidad a nivel internacional? ¿Cómo fue posible el desarrollo y crecimiento de nuestra revista desde sus precarios y lejanos inicios? ¿Cómo llega a ser una publicación trimestral por más de 30 años?
 

Un poco de su amplia y extensa trayectoria…
 

En aquel escrito inaugural se sentaban las bases de lo que sería nuestra publicación: “Esta Revista viene a llenar, a nuestro juicio, una necesidad. Porque cada especialidad médica debe tener su portavoz, donde hallen eco las producciones de los que la practican. Y la Radiología, que constituye una de las especialidades más importantes y extensas de la Medicina actual, carecía en nuestra Capital (…) de una tribuna que recogiera y los esfuerzos y las iniciativas de los que la cultivan”. Firmado por La Dirección, este número iniciático salió en noviembre de 1937 con el nombre Roentgen. Revista de Radiología, Física Biológica y Química Biológica, en homenaje al descubridor de los rayos X. Fue la primera publicación regular de Radiología y disciplinas conexas en el país.

Roentgen, a cargo de los Dres. Eduardo Lanari, Carlos Niseggi, Federico Vierheller y Pedro Sívori, circuló entre noviembre de 1937 y agosto de 1939, ya que durante septiembre de este último año pasó a designarse Revista Argentina de Radiología. En 1941, sin embargo, volvió a tener un cambio de nombre y esta vez fue llamada Radiología. Con esta denominación, circuló bimestralmente entre 1942 y 1947 y 1950 y 1953 hasta que en 1954 volvió a publicarse como Revista Argentina de Radiología. Si bien este nombre fue el definitivo, después de editar dos números la publicación fue discontinuada. Su reaparición recién sucedió en 1965 bajo la conducción del Dr. Marcelo Moreau. A partir de ese entonces, se editó cuatrimestralmente (esto es, tres números por año) con una estricta periodicidad entre 1965 y 1978. Lamentablemente, en 1979 los problemas de financiamiento afectaron su regularidad, por lo que hasta 1982 sus números sólo salieron semestralmente. En el medio de esta problemática económica, falleció el Editor, el Dr. Moreau, y su hijo Luis, también médico radiólogo, se hizo cargo de la publicación.
En 1983 finalmente la RAR volvió a ser trimestral. En esta nueva etapa, su flamante director, el Dr. Julio Loureiro, logró darle una nueva dinámica duplicando los ejemplares anuales y triplicando el caudal de contribuciones científica. Este avance, de todos modos, duró solo unos años.


Tras algunos cambios y luego del paso por la Dirección de la Dra. Gloria Díaz, ocurrió un hecho clave para la publicación: en 1986, la Federación Argentina de Asociaciones de Radiología, Diagnóstico por Imágenes y Terapia Radiante (FAARDIT) se unió a la SAR y conjuntamente designaron a la RAR como órgano de difusión de ambas entidades. Como Editor Responsable, se eligió al prestigioso Dr. Pedro Louge, quien logró publicar dos números ese mismo año y cuatro números en 1987. A pesar de que en la portada se declaraba que la RAR era una publicación trimestral, la crisis argentina de fines de los ochenta y principios de los noventa incluyó a la especialidad, haciendo difícil la obtención de trabajos y la edición de más de tres números por año.
Finalmente, el ingreso en 1991 del Dr. Daniel Borré como Editor Asociado del Dr. Louge dio un nuevo impulso a la RAR. Este equipo editorial promovió cambios sustanciales que condujeron a la publicación ininterrumpida de cuatro números por año desde 1993. Esta regularidad conseguida no solo traduce los progresos de la revista, sino también el avance y desarrollo de la producción científica nacional. Nuestros radiólogos, luchando contra la falta de tiempo y escasez de recursos, han ido sumando cada vez más a su actividad asistencial un plus de esmero para desarrollarse académicamente, con la publicación de artículos y casos.


Paralelamente, en la tarea editorial, también se fueron incorporando, sumando y sucediendo editores asistentes y asociados, en un esfuerzo por profesionalizar la revista. Entre ellos, el Dr. Guillermo Borré (en 1996) y el Dr. Rubén Michaux (en 1998), quienes colaboraron para el perfeccionamiento de la publicación, así como el Dr. Alberto Marangoni, que ingresó en 2000 y fue un colaborador incansable.


Desde los inicios del milenio, la RAR ha crecido a pasos agigantados, al punto que se ubica, teniendo en cuenta Latinoamérica y España, en el tercer lugar respecto al número de publicaciones en revistas de imágenes, luego de Radiología de España y de Radiología Brasileira. Si bien ha tenido tres presentaciones fallidas (en 2001, 2004, 2009 y 2011) para ser indexada en Medline, la biblioteca virtual médica más importante y completa del mundo, los adelantos han sido ininterrumpidos.


Ya en 2005, luego de 14 años de gestión del Dr. Daniel Borré y de atravesar un difícil período de adaptación, se formó un nuevo equipo editorial, integrado por los presidentes de la SAR y FAARDIT como editores jefes y por seis representantes de ambas entidades, en igual proporción, como Comité de Redacción. Los jefes de redacción designados fueron los Dres. Alberto Marangoni por FAARDIT y la Dra. Claudia Cejas por la SAR. Este nuevo equipo se propuso una serie de logros y desde ese entonces la RAR ha cosechado éxitos importantes.


Con el fin de lograr una mayor visibilidad y expansión a nivel nacional e internacional, y con el empuje del Dr. Humberto Ceriotto como motor principal, se creó en 2006 la página web (www.rard.org.ar), donde se pueden consultar todos los volúmenes desde 2004 hasta la fecha. Con esta entrada al mundo virtual, la potencialidad de la RAR creció de modo exponencial, dado que a la versión en papel (distribuida entre los 2.200 socios de la SAR), se suma la versión digital de acceso abierto para cualquier especialista del mundo.


Asimismo, el año 2010 fue clave para el alcance de la RAR. Los entonces presidentes y editores asociados Alfredo E. Buzzi y Sergio Moguillansky traspasaron el mando a los Dres. Marangoni y Cejas. La RAR para ese momento había conseguido una serie de indexaciones sumamente importantes para su difusión y visualización. La primera fue Lilacs, luego fue incorporada a Latindex en 2007 y después al Núcleo Básico de Revistas del CONICET en 2009, pero el ingreso al portal SciELO Argentina en 2010 implicó un reconocimiento fundamental por la exigencia requerida. Además de cambiar y modernizar la portada, ese año la publicación también comenzó a formar parte de la Revista Virtual del Colegio Interamericano de Radiología y del sitio de publicaciones de la International Society of Radiology, GORAD.


Aún hoy, la RAR envía a cada página sus mejores artículos en idioma original y en inglés para que sean publicados junto con artículos de distintas revistas destacadas del mundo.

Otro de los cambios introducidos que ha tenido mucha influencia en las indexaciones y la profesionalización de la revista, fue la modificación introducida en la evaluación de los manuscritos. Anteriormente, los artículos enviados para una posible publicación eran examinados por el mismo Comité de Redacción, que decidía cambios, correcciones o rechazos; pero a partir de 2008, la decisión de aceptar o no un trabajo se basa en un estricto proceso de revisión por pares o colegas (peer review) especializados en el tema abordado en el artículo en cuestión. En todos los casos, dos revisores reciben el manuscrito anónimo y evalúan su contenido. En caso de que uno rechace el trabajo y otro lo acepte, se envía a un tercer consultor para el desempate. Este método es el más utilizado y confiable a nivel mundial, ya que asegura la imparcialidad y objetividad del material publicado. Asimismo, para que las investigaciones no se viesen menoscabadas por las cuestiones de sintaxis y redacción, durante 2009 se incorporó una correctora de estilo que corrige y unifica criterios de publicación.

Ciertamente, la enseñanza está y estuvo siempre entre los propósitos de la revista, pero desde 2010 la formación de los consultores también se convirtió en un objetivo central debido a la necesidad de formalizar cada vez más las revisiones y la calidad de lo publicado. Así, ese año se creó el taller de revisores, que continúa realizándose todos los años durante el Congreso Argentino de Radiología. En esos encuentros, el editor o invitados especiales (de la talla de Mauricio Castillo de AJNR, Jeffrey Klein de Radiographics o José María García Santos de Radiología) abordan cuestiones vinculadas al editorialismo científico, brindando herramientas para la supervisión de trabajos. Si bien en 2011 la ruptura entre SAR y FAARDIT afectó a la RAR con la pérdida de muchos de sus más valiosos colaboradores, la Dra. Cejas continuó, ahora como única editora responsable, esta tarea de formación.


Tal es así, que en 2012 se constituyó un Comité de Revisores Juniors, conformado por especialistas jóvenes interesados en capacitarse en la tarea de evaluación durante dos años bajo la supervisión del equipo de la RAR y la guía de la editora. Actualmente, este Comité ya va por su segunda camada y muchos de los miembros del primer grupo fueron incorporados al staff.


Todos estos años la revista fue testigo y protagonista de los cambios de época, no sólo como producto terminado, al dar cuenta de los distintos métodos diagnósticos, sino también como proceso, ya que su edición nunca quedó afuera de la modernización. Si los avances tecnológicos modificaron el Diagnóstico por Imágenes, el trabajo editorial también tuvo sus revoluciones.


En 2012 la RAR, con el apoyo de la Comisión Directiva de la SAR, empezó a trabajar con una editorial científica internacional que brindó una plataforma web dedicada a la recepción, evaluación y edición de manuscritos.


Con esta herramienta la publicación tecnologizó su proceso de revisión, pero además pudo disparar el alcance mundial de la revista, con un gran crecimiento en el número y calidad de los trabajos. Este nuevo gran paso se vio favorecido también por la indexación de la revista en las bases de datos internacionales Redalyc, Scopus y ScienceDirect, al mismo tiempo que las redes sociales hicieron lo suyo. Desde 2015, se puede encontrar a la RAR en Linkedin, así como se pueden leer sus artículos y noticias en Facebook y Twitter.

 

En el presente, la Revista Argentina de Radiología recibe artículos desde distintas partes del mundo. Para lograrlo, ha emprendido un camino lleno de esfuerzo y dedicación en el que han participado muchas personas. A los intentos mencionados por profesionalizar la edición de la RAR, pueden sumarse muchos otros de la última década, como por ejemplo la división por subespecialidad del Comité Consultor, la incorporación de la planilla de conflicto de intereses, la de declaración de autorías, la de responsabilidades éticas y el sistema de detección de plagio. Los cambios en el reglamento de publicaciones también han sido varios, pero actualmente la revista acepta sólo artículos originales, revisiones de tema, comunicaciones breves (descripción de 3 a 9 casos de patologías poco conocidas), ensayos iconográficos, cartas científicas (caso clínico), cartas al Editor, reseñas histórico-radiológicas y signos radiológicos. También en cada número se incluyen los cursos y congresos próximos, un comentario de libro, donde se analiza una de las últimas novedades editoriales, y una sección llamada ImaginArte. En esta última, los especialistas dan rienda suelta a su imaginación, ya que comparan elementos de la naturaleza, animales, objetos culturales o a cosas con las imágenes que ven en su trabajo. Así, el objetivo es que unan su realidad en los dos aspectos: el científico y el cotidiano, apelando al conocimiento y la creatividad.


El gran camino de la RAR está construido por pequeños pasos y un trabajo minucioso y conjunto de muchas personas, por lo que su historia resulta más que extensa. Sin embargo, este bosquejo intenta dar cuenta de los inicios fluctuantes y de la consolidación y crecimiento de la revista a lo largo de los años, así como busca homenajear a todos los que han colaborado de algún modo. Cada logro y cada objetivo han sido conseguidos y festejados por los miles de radiólogos que envían y leen los trabajos, y por los editores y revisores que se esfuerzan en lograr publicaciones de calidad y mayor jerarquía.